|
A veces lo que mås recordamos no es qué nos regalaron, sino cómo nos hizo sentir ese momento.
Como cuando te leĂan un cuento antes de dormir, aunque ya lo supieras de memoria. Como ese abrazo largo despuĂ©s de un mal dĂa.
Como la vez que te reĂste tanto que ni te acordaste por quĂ© te habĂas enfadado.
Eso es lo que queda.
Y por eso nuestros cuentos personalizados no son solo libros:
son un ratito juntos, una excusa para parar y decir âestoy aquĂ contigoâ.
|